Somos un equipo de ingenieros con trayectoria dirigiendo calidad, operaciones y cadena de suministro en plantas de manufactura. No llegamos a recomendar: llegamos a implementar.
Bistatix nace de una observación repetida en piso de planta: las empresas invierten en medir y casi nada en decidir. Se llenan bitácoras que nadie analiza, se calculan indicadores con métodos que no corresponden al comportamiento real de los datos, y se ajustan procesos por experiencia cuando existe un método que da la respuesta con evidencia.
Nuestro equipo se formó dirigiendo áreas de calidad, producción y cadena de suministro, respondiendo por números ante una dirección general. Esa diferencia cambia cómo trabajamos: sabemos que el problema real de un gerente rara vez es el indicador en sí, sino tener que llegar el viernes con algo defendible.
Combinamos tres cosas que normalmente viven separadas: estadística industrial aplicada, conocimiento de sistemas de gestión, y capacidad de construir el software que hace que el análisis se repita solo todos los días.
El consultor entrega un informe y se va. El despacho de software construye un sistema que no entiende la operación. Nosotros hacemos el análisis y dejamos corriendo el sistema que lo sostiene.
Si algo no se puede explicar con claridad al ingeniero de planta y a la dirección general en la misma junta, no sirve.
Un hallazgo estadístico sin cifra de impacto no se aprueba. Todo resultado se expresa en el costo que evita o el margen que libera.
Bistatix no empezó como una idea de consultoría. Empezó como una serie de problemas reales que había que resolver con los recursos de una planta.
Años de bitácoras, hojas de verificación y registros de proceso que se archivaban sin que nadie los analizara. La información existía; faltaba el método para convertirla en decisión.
Aplicamos control estadístico, estudios de capacidad y validación de sistemas de medición en operaciones reales. Aprendimos que la mitad de los defectos que se persiguen vienen de una medición que nadie había verificado.
Los proyectos crecieron: diseño de experimentos para optimizar parámetros, simulación para cuantificar riesgo, modelos de pronóstico para dimensionar inventario con error medido.
Un estudio se entrega una vez y se archiva. Un sistema hace que el dato se capture, se controle y se reporte solo. Desarrollamos plataformas propias que conectan al ERP y sostienen el control todos los días.
Buena parte de los proyectos de mejora en la industria fracasan no por el análisis, sino por lo que pasa después. El equipo que aprendió el método se rota, el archivo con las cartas se pierde, y a los seis meses el proceso volvió a donde estaba.
Por eso la entrega no termina en el informe. Termina cuando la planta puede sostener el control por su cuenta, con el registro corriendo y las reglas de reacción definidas.
Convertir los datos que la industria ya genera en decisiones que se pueden defender con evidencia, y construir los sistemas que sostienen esas decisiones en el tiempo.
Trabajamos para que ninguna planta tenga que elegir entre el rigor del método y la practicidad de la operación. El análisis correcto es el que cabe en el turno, se entiende en la junta y sigue funcionando cuando el consultor ya se fue.
Que la discusión de la junta del lunes deje de ser sobre si el número está bien, y pase a ser sobre qué se hace al respecto.
Ser la práctica de referencia en México para empresas de manufactura que necesitan analítica avanzada aplicada a su operación, no reportes descriptivos de lo que ya pasó.
El mercado está saturado de proveedores que muestran gráficas de lo que sucedió. Muy pocos llegan al nivel de decir qué conviene hacer, con un modelo que lo sostenga. Ahí es donde queremos ser el referente.
Descriptiva. Qué pasó.
Diagnóstica. Por qué pasó.
Predictiva. Qué va a pasar.
Prescriptiva. Qué conviene hacer.
La mayoría se queda en el primer peldaño. Nosotros trabajamos los cuatro.
Ninguna conclusión se presenta sin el dato que la sostiene. Si los datos no alcanzan para afirmar algo, lo decimos en lugar de rellenar con criterio.
El método se aplica completo, pero el entregable se escribe para que lo entienda quien tiene que decidir, no para lucir técnico.
Todo proyecto arranca con una línea base y cierra comparando contra ella. Si el resultado no se puede medir, no se reporta como resultado.
El objetivo no es volvernos indispensables. Es que la planta pueda sostener lo implementado por su cuenta.
Datos de proceso, formulaciones, costos y clientes son propiedad de quien nos contrata. No se comparten, no se reutilizan, no se muestran como caso.
Cuando un problema no se resuelve con lo que hacemos, lo decimos y señalamos quién sí puede. Vender un análisis que no aplica es la forma más cara de perder un cliente.
Cada proyecto arranca con un documento que define qué se va a entregar, en qué plazo, qué se necesita de su parte y qué queda fuera. Los cambios de alcance se cotizan aparte, no se absorben en silencio ni se cobran por sorpresa.
Antes de proponer cualquier mejora se establece el punto de partida con datos. Al cierre se compara contra esa misma medición, con el mismo método. Es la única forma de que el resultado sobreviva a una revisión de finanzas.
Entregamos el modelo, los archivos y el procedimiento, no solo las conclusiones. Su equipo debe poder reproducir el análisis y volver a correrlo cuando cambien las condiciones.
Los sistemas que implementamos operan en servidor dedicado, con acceso controlado, bitácora de operaciones y respaldo diario. La información de proceso y de clientes permanece bajo su control.
Todo proyecto contempla la formación del personal que va a sostener lo implementado. Un sistema que solo entiende quien lo construyó tiene fecha de caducidad.
Estadística industrial, investigación de operaciones, sistemas de gestión y desarrollo de software, integrados en una sola práctica.
Control estadístico de proceso, capacidad, validación de sistemas de medición, muestreo de aceptación, pruebas de hipótesis paramétricas y no paramétricas.
Diseños factoriales, superficie de respuesta, arreglos de Taguchi, regresión y análisis de conglomerados.
Pronóstico de demanda, planeación de ventas y operaciones, política de inventarios, balanceo de líneas y diseño de red de distribución.
Método de Montecarlo, simulación de eventos discretos, análisis de sensibilidad y evaluación financiera de proyectos.
Documentación bajo ISO 9001, acciones correctivas y preventivas, auditoría interna, análisis de riesgo y evaluación de proveedores.
Plataformas web a la medida, conexión a sistemas ERP, tableros de indicadores, automatización de reportes e infraestructura administrada.
Una llamada de treinta minutos, sin costo y sin compromiso. Si podemos ayudarle le decimos cómo y cuánto. Si no, le decimos quién sí.